UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Cerraba la feria de 3 puyazos la familia Reta con una corrida compuesta por 4 toros del hierro de Reta de Casta Navarra, 1 de César Reta y otro del hierro de Alba Reta. De correcta presentación, aunque desigual en su conjunto y variado comportamiento. Después de presenciar la corrida de Estella la verdad es que pensaba que los diestros enmendarían ciertos errores pero por desgracia la realidad fue muy distinta. En relación con esto último, cabe destacar que el juego de algunos toros se vio influido debido a la mala lidia de las cuadrillas y el exceso de capotazos. Completaban el cartel Octavio Chacón y Sánchez Vara, en una mañana donde los aficionados respondieron, llenando casi todos los tendidos.

Las palmas de los aficionados rompieron el silencio de la plaza, recibiendo así al primero de la tarde de nombre "Llavero"-79 de César Reta, sin duda uno de mis toros favoritos. Por suerte para mí y creyendo que era lo mejor para ver lo que el colorado llevaba dentro, le tocó en suerte a Sánchez Vara. He de admitir que no confiaba mucho en las capacidades de Chacón aunque después de ver lo que vi, hubiese preferido que "Llavero" cayese en sus manos. Andarín y observando todos los detalles llegó a los burladeros. Sánchez Vara salió al ruedo con el capote pero ya desde el principio se notaba que el diestro no quería ni ver a su oponente. Los clarines anunciaban el final prematuro del navarrico, aunque todos nosotros, pobres ignorantes, desconocíamos aquel desenlace. La carnicería fue ejecutada por Adrián Navarrete y permitida por Sánchez Vara. Se colocó a "Llavero" para la primera vara y este respondió con una alegre arrancada, aunque al llegar al peto empujó con un solo  pitón,  apreciándose gestos que hacían pensar que saldría suelto del peto, algo que finalmente no paso. El picador, aunque le pegaba más el título de matarife, parecía que ejercía su oficio por primera vez, colocando no solo la puya en mal lugar si no, excediéndose además en el castigo. Pasaba el tiempo y la afición enfurecida pitaba tal escena. Escena que por otro lado Sánchez Vara, se limitaba a ver sin intervenir. Por fin se terminó aquel castigo desmedido, que pocos toros aguantarían, y cuando por fin Vara decidió sacar al toro del peto ya era demasiado tarde, "Llavero" se fue directo a chiqueros acusando el duro castigo. Algo que por desgracia estuvo presente durante toda su lidia. Volvió a encontrarse "Llavero" delante del peto teñido de rojo, arrancándose alegre a por el una segunda y tercera vez más. Mientras su testuz se teñía con su sangre, "Llavero" empujaba metiendo riñones aunque con un solo pitón. Así fueron sus peleas en los dos siguientes encuentros. El jinete de "Ulyses" salía del ruedo con una protesta más que merecida a sus espaldas.










1º Vara








2º Vara








3º Vara








En la muleta nos quedamos sin toro. "Llavero" acusaba el excesivo castigo propinado en varas, oportunidad que el matador aprovecho para propinarle cuatro pases mal dados para hacer ver a  los tendidos que el cinqueño no servía. Aunque todos sabíamos que la realidad era muy distinta. Sánchez Vara era como un libro abierto, y a pesar de que no había toro en el ruedo, a través de los gestos y acciones de Sánchez Vara se podía leer su poca disposición. 2 pinchazos y "Llavero" no caía. El tiempo corría y aún con su oponente mal herido, Vara no pudo hacerle frente, un sin fin de descabellos después el navarro por fin descansaba. Un final que no merecía.








"Llavero" compartió algo más que el nombre con aquel famoso toro de Carriquiri indultado en 1860 pero no compartió  ni un ápice de su suerte. Desde que lo vi en la finca el año pasado me llamo la atención. Sin ser el más guapo del cercado no podías quitarle el ojo de encima, puede que fuese por su mirada de loco o por ser el único en quedarse totalmente quieto aun cuando el resto ya se había marchado. Se fijaba en ti incluso mucho antes de que tu lo hicieras y no dejaba de observarte, completamente quieto, demasiado diría yo. 



El segundo en saltar al ruedo fue "Carraco"-39 que portaba el hierro de Reta de Casta Navarra. Otro cantar fue la faena de capote. El colorado embestía echando las manos por delante, bajando la cabeza y sabiendo lo que se dejaba tras los vuelos. Se dio paso al tercio de varas ejecutado esta vez por Santiago Chamorro y "Narbone". El primer puyazo que tomó "Carraco" se abalanzó rápidamente a por el jaco, aunque comenzó a cabecear nada más sentir el hierro hasta acabar por dormirse debajo del peto. Alegre arrancada la que regalo a los tendidos al lanzarse a por el peto por segunda vez. Comenzó empujando con los dos pitones metiendo riñones aunque duró poco, al sentir la puya se desentendió totalmente del caballo. El diestro apostó por lucir al toro en este tercio cambiando el caballo de terrenos para que así el colorado demostrase su comportamiento. Si es verdad que la tercera vara fue con el caballo en chiqueros, a favor de su querencia. "Carraco" se arrancó alegre a por el caballo, empujó durante unos instantes, aunque la mayor parte del tiempo estuvo cabeceando y haciendo mención de huir.



1º Vara



2º Vara





3º Vara




"Carraco" se lanzaba a por los trapos, al igual que lo había hecho en el capote, con fuerza y con los ojos en blanco, haciendo gala de su codicia. A pesar de la buena disposición y faena que cuajo Chacón, le faltó poder para bajarle más la mano y conseguir que el colorado humillase más. Tardó poco el navarro a desarrollar sentido y después de algún susto el diestro decidió poner fin a la faena. Una estacada que podrían asegurarle algún apéndice que poco después desapareció cuando se escuchó el aviso mientras intentaban descabellar al astado. Palmas para "Carraco" y para Chacón.



















Impacientes esperábamos al tercero que respondía al nombre de "Picarazo"-33 de Reta de Casta Navarra. Parece que Sánchez Vara conocía la procedencia del cinqueño y por eso se dispuso a hacer algo con el. Tomo un total de dos varas donde Juan Antonio Aguado  junto a "Casimodo"  abandonaron el ruedo arropados por una gran ovación. Con la vara en alto "El Titi" citó a "Picarazo" que se lanzó a por el jaco con las manos por delante, aunque al sentir la puya salió huyendo. Sin volver a colocarlo, el picador volvió a encajar la puya en el lomo para "terminar" el primer puyazo, el navarro acabó por quedarse dormido debajo del peto. Segunda vara en donde el de Casta Navarra se arrancó mejor al peto y en dónde está vez si peleó, con un solo pitón, pero no salió suelto. 






1º Vara



2º Vara



Con codicia se lanzaba a por Vara que era quien iba a colocarle los 3 pares. Algunos tanto y otros tan poco. Esta vez parece que Vara quería ver qué llevaba el toro, mostrando una gran disposición. Por el pitón derecho, "Picarazo", embestía humillando y "haciendo el avión" aunque Vara no le bajaba la mano y acababa el pase con la cabeza por las alturas. A pesar de su esperanzadora procedencia, el navarro buscaba la querencia y fue allí, a la vera de chiqueros, donde acabó cayendo tras protagonizar una muerte de bravo. Aplausos para  "Picarazo" y para el diestro.













En la Tejería "Picarazo" se había proclamado, tras numerosas peleas, como jefe del cercado. Cargando sobre su lomo la muerte de uno de sus hermanos.


El tercero en saltar al ruedo fue "Rabioso" de Alba Reta. Su pelo chorreado y su nombre eran motivos más que suficientes para apostar todo por el. En el capote me encantó. Se abalanzaba sobre su oponente, cegado por la codicia y humillando. Desde el patio de cuadrillas Félix Majada y "Narbone" observaban atentos a su oponente, hasta que los clarines anunciaban su puesta en escena. Chacón paro a "Rabioso" en los medios y en menos de un suspiro se lanzó a por el picador, aunque cabeceó al sentir el hierro. El chorreado no se lo pensó mucho en su segundo encuentro y volvió a correr hacia el peto esta vez la cosa cambio a mejor, empujando con los riñones, aunque con un solo pitón y la cabeza alta pero por lo menos no había signos de mansedumbre. Tercer puyazo donde el picador por momentos pensaba que no lo contaba. "Rabioso" echo la cara arriba metiendo riñones y con los dos pitones. 









1º Vara






2º Vara








3º Vara







"Rabioso" protagonizó momentos de peligros durante el tercio de banderillas persiguiendo a sus adversarios hasta tablas. Emoción y peligro fueron de la mano durante toda su lidia, demostrando la casta del navarro. Y aunque me cueste tengo que admitirlo, en la muleta Chacón tuvo muy pocas opciones y le agradezco de corazón lo dispuesto que estuvo, queriendo mostrar cómo era el toro. Terminaba los muletazos con la cara alta, demostrando en las telas todo el sentido que había ido desarrollando durante su lidia. Sentido que en parte apareció debido a los múltiples e innecesarios capotazos que le propiciaron para colocarlo en las diversas suertes. Con la espada clavada "Rabioso" se resistía a doblar y a pesar de buscar la querencia protagonizó una muerte de bravo. El chorreado abandonó el ruedo entre palmas y el diestro recibió una ovación.











En el campo era muy discreto, no le gustaban las fotos y en cuanto le quitabas la vista de encima desaparecía. Me quedo con las virtudes que demostró sobre el albero, con su peligro, su codicia y su casta pero sobre todo con sus escalofriantes mirada.

Andarín salió el cuarto de nombre "Contento" de Reta de Casta Navarra y poco después se pudo comprobar que era debido a una lesión. El pañuelo verde asomo por la presidencia saliendo el sobrero.




Se dio paso a "Confidente"-98 de Alba Reta. A su salida comenzaron a escucharse en los tendidos comentarios haciendo referencia a la poca presencia del colorado y antes de continuar con la crónica me gustaría recordar dos fotografías.



Así es como era, es y será el toro de Casta Navarra, "pequeños, rojos y picantes". Los asistentes a la corrida de Reta, al igual que los diestros que antiguamente solían lidiar estas corridas, cometieron el error de juzgarlos por su pequeño tamaño. Los picadores de hace un siglo iban por la mañana, a observar el apartado de los de Casta Navarra y siempre decían "vamos a ver que juego dan estos torines" y luego, tendidos a golpes, presumían de haber picado una señora corrida de toros
Es verdad que a "Confidente" le faltaba algo más de presencia, aunque también es verdad que el toro era cuatreño y que entró en la corrida por las bajas que tuvieron en la Tejería a causa del temperamento de los astados. 

Pequeño pero matón por su comportamiento, y por si fuera poco portando dos auténticos puñales, así fue la carta de presentación de "Confidente". Con el rabo en alto y las manos por delante el cuatreño apretaba a Sánchez Vara desde el inicio de la faena de capote. Y al igual que en los combates sonó la campana, en este caso los clarines, lo que supuso un suspiro para el diestro. José Navarrete y "Ulyses" se prepararon para ejecutar a cabo el tercio de varas. Con la cabeza en alto "Condifente" se arrancó a por el jaco, aunque esa buena arrancada se vio diseminada por los signos de manso que se vieron en el peto. El segundo puyazo, fue el mejor de todos, esta vez empujó con los dos pitones y metiendo riñones, con el rabo en alto, sin huir de la pelea. La tercera vara fue de similares características a la anterior.






1º Vara




2º Vara




3º Vara


En banderillas, "Confidente" fue a más, apretando y cruzándose con tal de coger a sus adversarios. Llego el tercio de muleta y el de Alba Reta tenía muchas posibilidades. Había que bajarle la mano para que acabase el muletazo al igual que lo había empezado: con la cara por abajo. Alegre, pronto y con fuerza se arrancaba a por los vuelos de la muleta. Codicioso repetía, desbordando una y otra vez durante toda la faena Vara. Iba desarrollándose el tercio de muleta y, una vez más, el exceso de capotazos para colocar al colorado comenzaban a pasar factura. "Confidente" empezó a pensar propiciando un susto a Sánchez Vara. División de opiniones en el arrastre del toro.












Y cerraba plaza "Salsero"-41 de Reta quien protagonizó una fría salida. Tomo un total de 4 varas donde se arrancaba bien pero no ofreció pelea en las últimas varas, saliendo suelto del peto. Santiago Pérez a lomos de "Casimodo" cito por primera vez al colorado, que respondió con una alegre arrancada, aunque comenzó a cabecear al sentir el hierro. Segundo encuentro con el jaco donde "Salsero" se fue alegre a por él picador esta vez metiendo riñones y empujando con ambos pitones, aunque salió suelto. Tercera vara en donde el de Reta se durmió debajo del peto. Y para su último puyazo el cinqueño se lanzó alegre a por la montura, huyendo de la pelea nada más sentir el hierro.






1º Vara



2º Vara



3º Vara

4º Vara

Y terminaba la mañana como había empezado: rompiendo el silencio. Esta vez era Chacón que pedía disculpas a los tendidos por no poder llevar a cabo la faena. En parte por el complicado comportamiento de "Salsero", había que bajarle la mano pero el toro agradecido humillaba, aunque la falta de recorrido hacía que lanzase puñaladas al aire.






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